Cómo funciona la electricidad de mi casa

Resulta de una importancia vital saber cómo funciona toda la instalación eléctrica de nuestra vivienda. Y es que en el día a día vivimos como si la luz y la energía eléctrica nos llegaran por arte de magia. Como resulta obvio, hay mucho trabajo detrás para que podamos disfrutar de las mejores comodidades. Sin la ayuda de la red eléctrica no podríamos llevar a cabo buena parte de las tareas domésticas que desarrollamos a diario.

Como no podía ser de otra manera, llegará el momento en el que necesitemos conocer el máximo de información acerca de la electricidad en nuestra casa, ya sea porque hay que cambiar la instalación, porque se ha producido algún problema técnico de gran importancia o porque tengamos decidido afrontar un antes y un después en el pago de la factura de la luz.

Tampoco podemos dejar pasar por el alto el hecho de cómo llega la electricidad hasta el salón de nuestra vivienda. Son las redes de distribución las que se encargan de repartir el suministro a través de los postes de energía eléctrica; más tarde son los transformadores los que se ocupan de recibir la electricidad, y a ellos se conectan las casas merced a una acometida que va hasta el centro de medición. Es cuando solicitamos que un aparato se encienda cuando la energía se presta a circular y a entrar por la fase de los equipos. No hay que obviar tampoco que la energía no desaparece, sino que se transforma.

Son las centrales, bien sean térmicas, hidráulicas, nucleares o de cualquier otra índole, las que se encargan de producir las energía eléctrica; desde este primer periodo, la energía va a los edificios por medio de líneas de alta tensión y también de media tensión, las cuales conectan con subestaciones de transformación que se ocupan de que la electricidad se convierta en corriente de tensión baja.

Los edificios se conectan a la red de distribución pública  merced a la labor que llevan a cabo las instalaciones de enlace. Luego el cableado logra llevar la electricidad que portan los postes de baja tensión hasta las viviendas, de modo que son los contadores de las casas los responsables de ir vigilando el consumo de energía eléctrica que va entrando en cada momento.

Una vez que el edificio ya ha recibido la electricidad, se abre un nuevo escenario complejo donde la energía tiene que moverse. Es aquí donde el cuadro eléctrico acapara buena parte de la importancia de la instalación eléctrica; es quien se ocupa de regular la potencia máxima de consumo de la vivienda y de velar por que la instalación no sea víctima de cortocircuitos y sobrecargas.

Centrados de lleno en el funcionamiento de la electricidad de nuestra vivienda, debemos pasar a desmenuzar la naturaleza del propio cuadro eléctrico, el cual está formado por piezas esenciales: los pequeños interruptores automáticos son los responsables de dejar pasar la corriente o de cortar su paso a los distintos circuitos de una instalación; el interruptor general automático cuida la instalación, de manera que lucha para evitar que el circuito se sobrecargue o se caliente y para impedir que la potencia que se consume rebase los límites fijados previamente en la instalación; el interruptor diferencial se encarga de desconectar la instalación eléctrica en el momento en el que haya un escape de corriente, por lo que los inquilinos tienen por seguro que quedarán a salvo; el interruptor de control de potencia vigila que el consumo de las personas de la casa no sobrepase la potencia que se contrató.

En la vivienda es normal encontrar distintos circuitos eléctricos, cada uno centrado en un determinado área. Así, no es extraño hallar uno o varios circuitos de alumbrado, un circuito para la calefacción eléctrica, un circuito para horno y para cocina, un circuito para el resto de los electrodomésticos de la vivienda, un circuito para otros aparatos electrónicos de uso doméstico. Serán los planos de la casa los que servirán para tener clara la idea de dónde va cada circuito que forma parte de la instalación.

Resulta esencial equipar la vivienda con sistemas de protección como fusibles, ya que evitarán muchos problemas de mayor envergadura; prevenir es la mejor acción frente a las amenazas de las averías eléctricas. También es importante tener en cuenta todas las normas referentes a las instalaciones eléctricas en viviendas, las cuales vienen especificadas en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión.

La distribución y colocación de los distintos interruptores por la casa determinará el enfoque que el usuario quiere dar a la electricidad en su propio hogar. También los enchufes tendrán que ser tenidos en cuenta. Y es que hay que analizar muy bien cómo queremos que se comporte la electricidad en los cuartos de baños, las habitaciones, la cocina y los demás salones de la casa.